Maxy Carcedo Alonso: «Mi mayor satisfacción es ver que un alumno va a gusto a la escuela»

Maxy Carcedo Alonso, natural de Villoria, es la maestMaxy Carcedo Alonsora de la escuela de El Condado, perteneciente al CRA (Colegio Rural Agrupado) de Laviana-Sobrescobio, dos concejos del Principado de Asturias. Se diplomó en Magisterio en 1974, primero ejerció durante diez años como educadora en Belmonte (localidad del concejo de Somiedo), donde controlaba los deberes, los comedores y los dormitorios de los niños que estaban internos. Después de eso ha ejercido como maestra en diferentes lugares: Puente de Arco (durante diecisiete años), Las Quintanas (tres), La Acebal (tres) y Villoria (dos). Tiene tras de sí un total de treinta y cinco años de experiencia. Además posee el título de Magisterio con la especialidad de Bable.

¿Siempre soñó con ser maestra? o ¿cómo casi todos los niños barajó todas las profesiones existentes?

Siempre, nunca se me pasó por la cabeza ninguna otra profesión.

¿En qué momento llegó la “vocación” por dedicar una vida entera al trato con los niños?

Con seis o siete años iba a clase particular y no sé muy bien por qué la maestra, que tenía muchísimos alumnos, me ponía a mí a enseñar a los niños más pequeños. Yo estaba encantada de ayudarlos, pero cuando mis padres se dieron cuenta de que yo en ese tiempo no adquiría conocimientos propios, tuve que abandonar esas clases. Después de esa etapa estuve interna en las Dominicas de Oviedo, recuerdo todo el trabajo de aquel primer curso allí, tuve que trabajar muchísimo, esforzarme para conseguir el nivel. Me di cuenta entonces de que no era de las que más sabía, y que había perdido el año anterior la oportunidad de aprender mientras yo enseñaba.

Supongo que no se pararía a calcular las horas que tiene pasadas con niños, ¿pasa muy a menudo por momentos de desesperación?

No, jamás. Nunca me paré a calcularlas, ni siquiera a día de hoy -después de tantos años- porque es una cosa que me gusta muchísimo. Tampoco en ningún momento llegué a sentir momentos de desesperación porque me encuentro muy a gusto con su compañía.

DIA A DÍA EN CLASE

¿Cómo es el un día normal en la vida de una maestra?

Maestra soy desde que me levanto hasta que me acuesto. Nada más despertar empiezo a pensar en la programación del día. Según cómo amanece el día pienso en hacer una u otra cosa. Un ejemplo de ello es cuando hace mal tiempo, porque incluso las condiciones meteorológicas son un condicionante, cuando llueve no podemos disfrutar del recreo en el patio, por lo que yo tengo que llevar pensado lo que vamos a hacer en ese período de tiempo. Mientras voy en el coche hacia la escuela voy pensando en la distribución de las horas, siempre respetando el horario de los especialistas (que vienen a dar inglés, religión, educación física…), puedo organizar mi horario como quiera, suele ser en función del cansancio de los niños.

¿Son todos los días iguales?

No, una excepción es el lunes. Al comienzo de la jornada hacemos ejercicios de motivación. Solemos hacer expresión oral para que aprendan a respetar los turnos y los compañeros, y que adquieran soltura contando lo que hicieron en el fin de semana. Creo que saber hablar en público es algo muy importante, y que esta habilidad se les debe inculcar a las personas desde su infancia.

¿Cómo son sus reglas en una clase?

Ante todo disciplina, pero también orden y respeto a los compañeros y a la profesora. Además de silencio mientras se explica o cuando es necesario para la concentración.

VIOLENCIA EN LAS AULAS

¿Ha tenido alguna situación difícil a lo largo de todos los años de experiencia?

Nunca tuve un problema de disciplina, con lo que sí me encontré fue con niños problemáticos, y cada vez son más. Suelen ser problemáticos por el cambio que la sociedad experimenta desde hace unos años, sobre todo en el ámbito familiar, y esos problemas familiares se reflejan claramente en la escuela.

¿Cómo reaccionaría ante un problema de disciplina grave en el aula?

Creo que reaccionaría calmándome yo en primer lugar, y luego calmando la situación y alejando al crío para hablar con él en privado. Pero ante todo con razonamiento, haciéndolos reflexionar y entender la situación.

¿Qué haría si un alumno te insultase o intentase agredirte?

No sé cómo reaccionaría. Considero que soy una persona muy impulsiva y que probablemente lo sacaría del aula para poder hablar con él tranquilamente. Aunque creo que hasta sexto curso los niños nunca protagonizan una situación de este tipo.

EL CAMBIO CON BOLONIA

¿Cuál es su opinión sobre la implantación del Plan Bolonia?

Teniendo en cuenta que no hay suficiente información, y que desde mi punto de vista tampoco dinero para llevar a cabo este cambio en la educación, no estoy de acuerdo. No me parece bien que las becas se conviertan en créditos que en futuro tendrán que ser devueltos. En cambio lo de convalidar el título a nivel europeo me parece fenomenal.

¿Y sobre la fusión de las diferentes modalidades de magisterio?

Eso es lo que se dice, pero habrá que esperar a ver en qué termina todo el asunto. Cuando yo comencé a estudiar en la carrera unitaria se daba todo porque no había especialistas, y durante varios años de trabajo era yo la maestra que enseñaba todo. Lo bueno que veo de los especialistas es que con ellos se crearon muchos puestos de trabajo, pero si se unifica se volverían a reducir, cosa que no me parece bien.

¿Cree que habrá diferencias con los maestros que se formarán con el nuevo plan?

Volveríamos a la situación en la que empecé yo. Un especialista sabe más de un tema que el que entiende de todo. Pero el problema de la formación recae en que no encuentran, de una vez por todas, el plan de estudios adecuado, todos han acabado cojeando en algo.

OTROS PENSAMIENTOS

¿Cuál es la filosofía de la educación?

Ante todo la disciplina, pero también conseguir que a los niños les guste ir al aula. Mi mayor satisfacción es ver que un alumno va a gusto a la escuela.

¿Es partidaria de que los padres envíen a sus hijos a clases particulares cuando ellos no saben o no quieren ayudarlos?

No, la clase particular no es necesaria cuando el alumno está centrado, le sirven las explicaciones del profesor. Salvo casos excepcionales, aunque a día de hoy no debería de darse ningún caso así ya que existe una atención muy personalizada hacia los casos problemáticos. Además las clases fuera del horario escolar les restan tiempo de ocio.

¿Cuál es su opinión sobre la frase: “ser maestro es tener una garra de acero y un guante de terciopelo”?

La cuestión está en entender a los alumnos. Jamás pegué un cachete, nunca me hizo falta, siempre los hice razonar.

Por último, ¿la vida del estudiante en tres palabras?

Fantástica. Formación. Constancia.

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Una respuesta a “Maxy Carcedo Alonso: «Mi mayor satisfacción es ver que un alumno va a gusto a la escuela»

  1. qué maravilla de maestra!!!!