La llamada de Ana… no me pilló por sorpresa.

JuLiaLa verdad es que cuando me despedí de aquélla mujer de la que os hablé, me imaginé que no sería la última vez que la vería. Le había dicho que si no disfrutaba, sola o acompañada del sexo con los juguetes sexuales, que me llamara. Y así fue.

Recuerdo que era un día entre semana. Yo acababa de salir de una sesión de spinning que me dejaba hecha polvo… Cogí el móvil y oí una voz nerviosa, que temblaba de vergüenza.. Era Ana.

Me dijo: Hola Julia, soy Ana, me gustaría que me explicaras esos mitos que no me dejan disfrutar conmigo ni con los hombres de mi sexo.

Entonces, y como creía que no era tema para hablarlo por teléfono, la invité a mi casa al día siguiente. Lo primero que debía quedarse bien clarito es que la psicología juega un papel importante en el tema que nos ocupa. No se debe tener prisa, ni querer llegar a la cima de la montaña sin pasar por las laderas…

También había otros aspectos que tocar. La vejez asexuada era uno de los puntos que más le interesaban.

Un ritmo sexual mantenido durante toda la vida asegura una vejez con sexualidad. Ese ritmo lo marca cada pareja y aunque puede disminuir el número de veces que se llega al coito no tiene porque desaparecer.

Si se tiene una vida sexual activa no se pierde la capacidad sexual, solo disminuye de forma lenta. Puede ser que a los 80 años un hombre no tenga muchas relaciones con penetración, pero tal vez las tenga sin llegar al coito.

La mujer con la menopausia, que marca la desaparición de su capacidad procreativa,  no debe jamás relacionarlo con la desaparición de su vida sexual. Esta experiencia puede ser, desaparecido el fantasma del posible embarazo no deseado, el comienzo de una vida sexual nueva, más placentera y libre. La carencia hormonal, fruto de la menopausia suele conllevar una peor lubricación vaginal, actualmente solucionable con productos específicos.

Además, la propia carencia hormonal hoy es solucionada con el adecuado tratamiento y seguimiento de un ginecólogo, superando así la posible disminución del apetito sexual.

El doble orgasmo femenino, quizá sea el mito más extendido.

Persiste aún la creencia que en la mujer se dan dos orgasmos, uno vaginal, considerado maduro y otro clitoridiano, el inmaduro. Muchas mujeres se han privado de lograr gran placer por agobiarse con que no llegan al orgasmo maduro y realmente lo que han demostrado los estudios de los mejores sexólogos a nivel mundial, destacándose entre ellos los de Master & Johnson y Kinsey, es que no hay tales orgasmos, sino que existe un único orgasmo femenino.

Los últimos estudios afirman que el orgasmo femenino es, de hecho clitoriano.

Hechas estas aclaraciones y algunas otras un poco más picantes, me consta que Ana es más feliz sexualmente hablando y su marido me estará agradecido de por vida….

JuLia

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