Más de medio centenar de estudiantes desalojadas de una residencia universitaria a causa de un incendio

Hoy, a las 2.30 de la madrugada un incendio desató el pánico entre las estudiantes de la Residencia Universitaria Madre Teresa Guasch, en Valladolid. El incidente solo quedó en un susto puesto que no hubo que lamentar heridos, solo daños en una habitación.

El fuego surgió en una habitación de las situadas en el primer piso. La ocupante del cuarto colocó una chaqueta sobre una lámpara auxiliar, la chaqueta prendió en llamas y éstas se extienderon a unos libros. Rápidamente todo el humo se extendió por el edificio, una residente que prefiere mantener su anonimato, explica que «ante tanto humo pensamos que había varios focos».

A través del boca a boca, «gritándonos unas a otras, bajamos a la entrada del edificio». Pero lo que aún nadie entiende es el motivo por el cual las hermanas decidieron no abrir la puerta. «Nos tenían a todas en el hall, la inmesa espesura del humo no dejaba respirar y la histeria llevó a que muchas chicas llegasen a ataques de ansiedad. Nos encontramos literalmente encerradas como el ganado».

Casi diez minutos fue lo que duró la agonía de no poder salir. Las responsables de la residencia, impasibles durante ese tiempo, accedieron a abrir la puerta cuando la Policía pretendía tirarla abajo, la puerta ha quedado marcada. Tras ello, los Bomberos y una ambulancia que se desplazó al lugar de los hechos, movilizaron a todas las estudiantes a la acera de enfrente. El pánico volvió a inundar el ambiente, cuando en el recuento se dieron cuenta de que faltaban tres chicas.

Fueron las propias residentes las que llamaron al 112 y las que apagaron, en un primer momento, el fuego. «Mientra la Hermana superior aún no había hecho acto de presencia, y suponemos que no se había despertado a pesar del griterío que inundaba la residencia».

El susto terminó una hora después, sobre las 3.30. Las residentes volvieron a sus habitaciones pero hasta varias horas después las ventanas tuvieron que permanecer abiertas para que el ambiente se despejara por completo. Mientras, todas comentaban el suceso. Otra fuente, que tampoco quiere revelar su identidad, explica que «todas nos dimos cuenta de que el prodecimiento ante el fuego no ha sido el adecuado» y añade que «un momento como este sirvió para que nos diésemos cuenta de que no hay salida de emergencia y que la alarma no conecta directamente con el 112».

Hasta que el perito no pase a examinar los daños causados por el fuego, no será posible tener imágenes del siniestro. La dirección de la residencia no ha permitido que se tomasen fotos de la habitación para publicarlas.

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7 Respuestas a “Más de medio centenar de estudiantes desalojadas de una residencia universitaria a causa de un incendio

  1. INDECENTE E IRRESPONSABLE, son los únicos calificativos que se me ocurren para describir la actuacion de las directoras de una residencia de jóvenes que deben responsabilizarse de más de 50 personas…

  2. Sois unas sensacionalistas!!!!!
    XOXO

  3. HAY QUE HACER ALGO PARA EVITAR FUTUROS ALTERCADOS CON CONSECUENCIAS GRAVES. Y ESO EMPIEZA POR LA LIBERTAD DE EXPRESION Y LA VERACIDAD DE LAS INFORMACIONES

  4. residente afectada

    Quien no estuvo allí, no se imagina lo que pasamos.
    Resulta traumático querer salir por la puerta cuando te estás ahogando y ver cómo las monjas que tienen que “cuidarte” te lo impiden.

  5. La verdad sq resulta muy dificil encontrar la razon por la que las monjas no os dejaban salir del colegio…
    La angustia y temor se debían estar respirando junto al humo en aquella residencia

  6. Me parece vergonzosa la actitud de las hermanas ante esta situación… totalmente en contra de lo que ellas tienen como “máxima”. “Haz el bien, siempre bien, con sencillez”.
    ¿Es hacer el bien poner en peligro la vida las de las 57 residentes que están a su cargo? ¿Es hacer el bien que las familias suelten X euros al mes y que sus hijas reciban ese trato? ¿Es hacer el bien mentir a la prensa solo por no quedar mal?
    Lo que esas chicas sintieron anoche (algunas de ellas ex-compañeras y amigas) hay que vivirlo para entenderlo y no será una noche fácil de olvidar seguro. Gracias a Dios o a Teresa Guasch y Teresa Toda, no pasó nada grave y todo quedó en el susto, pero ¿y si hubiese pasado algo?
    Lo triste es que tengan que pasar cosas como esta para darse cuenta de las condiciones del edificio.
    Saludos chicas