Cuchillo y Pisotón: «Anti Robbin Hood»

Sara La pasada semana en la Zarzuela se levantaron con más ganas que el día de Reyes. Debieron de ser los encargados de la Casa Real quiénes les avisaron de una grata noticia. Mientras les servían croissants y zumos exprimidos de naranjas recién recogidas del árbol, los Príncipes se Asturias se enteraban que eran los herederos de una inmensa fortuna, junto a los ocho nietos del Rey Juan Carlos I.

Juan Ignacio Balada Llabrés, nuestro Robbin Hoood particular, era un empresario menorquín, y en concreto la mayor fortuna de la Ciutadella. Así dejaba tras su muerte decenas de millones a los ya de por sí herederos y multimillonarios residentes en los palacios de la Zarzuela.

Lo mejor de todo es que ni Doña LetiZia ni Felipe de Borbón conocían a este sujeto. El pasado 11 de diciembre el albacea de Balada debió de quedarse ojiplático al abrir el testamento. La mitad de la fortuna debería repartirse entre los Príncipes y los nietos del Rey. Y con la otra mitad, Felipe debería construir una fundación dedicada a asuntos de interés general.

Y digo yo… ¿no hubiese sido mejor que destinase todo directamente a fundaciones de intereses generales? Vaya, es que por haber, las hay a patadas. O no sé…a los niños huérfanos, contra el maltrato animal, a una universidad…ya me entienden.

No, el señor Balada va y coge y les deja fincas, valores inmobiliarios, inversiones en bolsa y un saco con billetes a los inquilinos reales. Con lo fácil y lo bien que te debes de sentir al dar fortunas a los más necesitados. Balada, era monárquico, y lo fue hasta su muerte, de eso no hay dudas.

Pero claro, ya se sabe que España es muy republicana, aunque la rotativa de la Pronto eche chispas cuando sale Letizia, y no se hicieron esperar las reacciones. Por un lado políticos pidiendo que los Príncipes devolviesen la herencia al Estado. Grupos de Facebook pidiendo que la enviasen a Haití (que no es mala idea).

También ha habido reacciones en palacio. Letizia Ortiz declaró que “ya que todos los ciudadanos mantienen la Casa Real con sus impuestos, es de recibo que ahora que tienen la posibilidad de heredar una gran fortuna retomen este dinero al Estado”. Sólo falta que Doña Letizia se fuese corriendo a llamar a Lorenzo Caprile para que le haga más trapos.

El sábado 16 de enero la Casa del Rey comunicaba que los Príncipes de Asturias habían decidido destinar a fines sociales su parte correspondiente. Hombre, es que si no fuese así, en este país fijo que los metían en una carreta-calabaza y los mandaban otra vez para Roma.

Lo peculiar y asombroso no es que los príncipes hereden un gran patrimonio y capital, sino que haya gente que se le ocurra dejar millonadas, casas, coches a los que ya tienen hasta un barco llamado FORTUNA. Para la próxima vez, a futuros muertos que hagan algo más productivo y donen ese dinero a los que más lo necesitan.

Sara Arias

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Una respuesta a “Cuchillo y Pisotón: «Anti Robbin Hood»

  1. Me parecn unas criticas un poco duras.
    PD: La princesa utiliza tambien otras marcas aparte de Lorenzo Caprile.