Cuchillo y Pisotón: «Un orgasmo de altura»

SaraNo es un pub, ni una discoteca, tampoco es un adolescente aporreando una batería, lo que más molesta en un barrio residencial de Newcastle es Caroline Cartwright. Esta mujer de 48 años es la culpable directa, con la ayuda de su marido Steve, de que sus vecinos no puedan pegar ojo, comer tranquilamente ni descansar en el jardín.

Caroline es una mujer más, con sus problemas, sus facturas, sus listas de la compra… pero tiene poderes sobrenaturales. Como lo leen. Caroline ha sido denunciada por sus vecinos porque cuando mantiene relaciones sexuales con Steve se entera todo quisqui.

Un sonómetro instalado en la casa de al lado consiguió registrar 47 decibelios fruto de sus gemidos. La buena de Caroline ha sido juzgada por esto. Ya había infringido en multitud de ocasiones una ordenanza de conducta antisocial que le obligaba a mantener sus celebrados gemidos en bajito. Pero a Caroline le van más los conciertos a lo U2 en Barcelona.

En noviembre de 2009 perdió un recurso para que se anulase esta orden. Ahora, la jueza Beatrice Bolton la ha condenado a dos meses de prisión en suspenso. Bolton explicó que utilizaba la pena de prisión en suspenso “para disuadirla”, pero que si Caroline vuelve a dar un recital para todo el vecindario “su pena será validada y tendrá que cumplirla”, añadió la jueza.

Además, Beatrice Bolton durante el transcurso del juicio declaró tras escuchar las grabaciones de los vecinos de Caroline que entendía perfectamente que sus vecinos estén contrariados y perturbados. Y que “está muy claro que no hace usted ningún esfuerzo para callarse”. Aunque Caroline explicó que sí intentaba reprimir sus pasiones.

Testigos directos del placer de esta británica aseguran que los ruidos son “sobrenaturales, parece que la están matando”. También aseguraron que los riffs sonoros de Caroline se superponían al sonido de las televisiones.

Está claro que la libertad de uno termina dónde empieza la del vecino, pero a mí me da pena de Caroline. Bueno más que pena un poco de envidia, porque el tal Steve este debe de ser un portento.

Se ve que ahora uno ya no puede gemir como le dé la gana en su casa, viene el juez Tal o Pascual y te manda al talego. También pienso en los vecinos, durante la merienda con los nietos o arreglando las flores del jardín y aquí la pareja ofreciendo un concierto.

La pobre de Caroline lo tiene negro, o deja el moja-moja o tendrá que cerrarse la boca con esparadrapo cuando se ponga en modo on con el pariente.

Sara Arias

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8 Respuestas a “Cuchillo y Pisotón: «Un orgasmo de altura»

  1. ¡Bueno esto es lo que faltaba ya! Cada persona es libre de hacer lo que quiera en su casa, que para eso es suyo.
    Y el juez ese no tiene nada de razón, porque cada uno es libre de acer lo que quiera, y no hay ninguna ley que diga que no puedes hacer lo que quieras bajo el techo de tu casa, y si es por contaminación acustica, en esta vida ¡mucha gente estaría presa! En mi habitación se escuchan ronquidos y por eso no denuncio a mi vecino, ¡porque era lo que faltaba ya!
    Y en vez de dedicarse a encarcelar a personas que gimen, que encarcelasen a gente que si se merece estar ahí y no una o dos semanas ¡TODA LA VIDA! Y esos matan, roban… Esa gente si debería estar ahí ¡y no ella!
    Y por último si a los vecinos les molesta tanto, que se compren unos tapones para los oidos, o que le paguen con la misma moneda.

  2. la libertad de uno no es total ni en su casa.
    no nos confundamos. nos puede dar pena que la pobre chavala no de rienda suelta a sus pasiones pero de ahi a decir que en su casa cada uno puede hacer lo que quiera no.
    como bien dice sara, la libertad de uno acaba donde empieza la del otro, de la misma forma que ella tiene derecho a disfrutar gritando, los demas tienen derecho a descansar sin escucharla, por lo tanto que goce en silencio o que se vaya a acostarse con su marido a una casa alejada de la sociedad

  3. Otra noticia disparatada:
    http://www.abcdesevilla.es/20100201/nacional-sevilla-provincia/detenido-conduccion-temeraria-triciclo-201002011258.html#
    Este mundo no está pa ver!

    María, se nota que no tienes un vecino al que escuchas roncar más que a tu padre, ambos pared con pared, pero la de éste mucho más gruesa y de otro bloque de pisos.

    Yo también creo que cada uno puede “hacer lo que quiera” en su casa, que para eso es su casa (como bien tú dices y recuerdas siempre 😉 )

    Todo el día atacando a mi Conce…

  4. CONCE ES UN ELEMENTO SUBVERSIVO QUE HAY QUE ELIMINAR YA

  5. Algún día odiarás a Conce tanto como odias a Zp, jejeje.

  6. Sara aunque no te lo creas espero con ansia los domingos pa ver que escribes.
    ¡¡y que conste que no soy ningñun elemento subversivo!!

  7. que no, que no ataco a conce, ni la voy a odiar nunca!!! pero xq difamais??? si es que al final me va a odiar ella a mi??? madre mia…
    mira, en mi casa tengo un vecino arriba que se levanta a las 5 de la mña todos los dias, se pone la radio y discute a voces con ella, y no te puedes imaginar las voces que pega, que sabemos todos sus opiniones, ideales y demas xq se le entiende absolutamente todo lo que dice.
    dicho esto, para que conste que sé de lo que hablo y sino se lo preguntas a mis padres y a mi hermana… quiero decir que precisamente x eso, NO SE PUEDE HACER LO QUE SE QUIERA EN NINGUN SITIO (aunque joda), NI SIQUIERA EN LA PROPIA CASA, xq vuelvo a repetir la primera premisa del derecho, TU LIBERTAD TERMINA DONDE EMPIEZA LA DEL OTRO.

    pd: y no os odio, xq parece que hay que decirlo!