Cuchillo y Pisotón: «400 calorías»

SaraTengo una amiga montándose en la libra esterlina en el norte de Inglaterra. Solemos hablar a diario o a menudo, según nuestros compromisos personales o profesionales. Esta semana comentábamos tranquilamente la jugada. “Nada pues yo aquí, trabajando a muerte”, “sí, ya, yo también tengo mucho que hacer”… una conversación de lo más normal.

Comenzamos hablando del Principito, que es su libro preferido y no sé cómo terminamos inmersas en el cartel de un supermercado inglés que traía: “Prueba la pizza Light”. Yo me quedé perpleja. ¿Cómo es posible que una pizza sea light?

Ella la compró porque, cito palabras textuales, “me apetecía pizza pero quería evitar el remordimiento de conciencia”. Con estos datos pensé, “será que la pizza es de masa integral con verduras”, pero no. La pizza light era de queso y salami. Insisto, ¿cómo es posible que una pizza sea light? Y mucho menos con queso y salami.

Sin embargo, la tablita de nutrientes indicaba que tan sólo tiene 400 calorías. Todo un invento. Yo que he vivido en Italia, y como buena itañola he sobrevivido muchos días a base de este manjar, le hubiese dicho a los de Pizza Speedy (la mejor pizzería de Turín) que me hiciesen una de estas, así me hubiesen ahorrado muchas tardes de depresión alimenticia.

Las pizzas bien hechas son exquisitas y además es sorprendente la cantidad de ingredientes que pueden llegar a echarle. Pero es que el remordimiento de conciencia nos impide disfrutar de estos manjares. En cierta forma creo que si te apetece una pizza debes comértela, y si es ligerita mejor que mejor; así uno se ahorra el quebradero de cabeza que genera, que seguro que muchos se pasan la vida a lechugas y terminan devorando un día cualquiera una pizza barbacoa con ansiedad.

Si de vez en cuando uno no se da un capricho terminará como al rey Fernando I de Borbón-Dos Sicilias, que se tenía que escapar de la reina María Carolina de Austria para comer pizza a escondidas, pues la consorte la había prohibido en la corte de Nápoles.

El hijo del rey Carlos III de España se disfrazaba de mendigo para escaparse de palacio y adentrarse en las caóticas callejuelas napolitanas y así poder disfrutar a gusto y a escondidas de su plato preferido.

Así que ya saben, ahora olvídense de sufrir u ocultarse por un antojo, por suerte en el siglo XXI lo que toca son las pizzas light.

Sara Arias

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3 Respuestas a “Cuchillo y Pisotón: «400 calorías»

  1. Disfraz de mendigo, estos italiani no tienen solución.

  2. siiii soy yooo.. no me pude resistir a la pizza light..! menudo marketing los ingleses! jaja
    muy bueno sara 🙂

  3. Pizza Speedy y por si fueran poco buenas… bebida gratis!!!