Cuchillo y Pisotón: «La víctima que convierten en verdugo»

SaraLlevo todo el fin de semana visionando Telecinco. Se lo prometo. Desde el viernes por la tarde que empecé con Sálvame Diario, pasando por Sálvame Delux, La Noria, Vuélveme Loca, etc. Ya incluso me sé de memoria la sintonía del programa en el que Álvaro Escassi va a buscar novia y por supuesto que conozco de primera mano las “impactantes” imágenes que van a mostrar de IP en Fresa Ácida.

Reconozco que los debates de La Noria me gustan; así como las entrevistas al comienzo de la noche a personas que son más o menos serias. También disfruté con Bea la Legionaria, no lo negaré. Pero lo que más me impactó desde luego fue volver a ver a Violeta Santander en pantalla.

Esta joven es la novia de Antonio Puerta, el agresor del profesor Jesús Neira, golpeado brutalmente en agosto de 2008. No voy a recordarles todo lo acontecido porque seguramente lo saben perfectamente. Pero me gustaría destacar algunos aspectos que ayer me llamaron poderosamente la atención.

Antes de nada decir que me parece fatal, por no utilizar otras palabras, el periplo televisivo de Santander. En primer lugar porque no entiendo la defensa que hace; y en segundo lugar porque, bueno, creo que ya lo he dicho todo.

La joven ha acudido a televisión ya que en los últimos días se produjo el fin de la prisión preventiva de su novio, Antonio Puerta. Lo que me alucina es que ahora se esté intentando ofrecer al público unos motivos y/o intereses. Me explico. Santander comentaba que Puerta estaba bajo los efectos de las drogas cuando se produjo la agresión (argumento que ya defendió la madre del agresor el sábado pasado en el mismo plató, pero bueno, las madres son madres).

Creo que el hecho de que estuviese drogado no exime a Puerta de su delito, y mucho peor me parece que lo estén utilizando mediáticamente para conseguir ese favor popular que puede generar la televisión. Drogado o no la agresión fue brutal y casi le cuesta la vida a Neira, creo que eso ya es bastante. El problema es que en este país si no hay muerto parece que no hay delito.

Por otra parte, también me produjo escalofríos escuchar como se refería a que Jesús Neira ya padecía problemas médicos, y que en realidad fue eso lo que le produjo que las lesiones fuesen tan graves, así como la tardanza de los médicos en diagnosticar lo que le pasaba… hay que tener cojones.

Puede que el señor Neira padeciese alguna enfermedad y que ésta le haya agravado las consecuencias del golpe, yo no lo sé porque no soy médico; pero lo que está claro es que si no hubiese habido agresión, desde luego el profesor andaría tan pichi por su ciudad durante los largos meses que estuvo en coma y al borde de la muerte.

Y ya lo que me pareció el colmo de los colmos y me da verdaderamente asco es escuchar que digan con la boca bien grande que si Neira es un violento, un facha, un nazi, un matón… pero, ¿en que país vivimos? Están intentando convencernos de que Neira es un monstruo, de que ese señor es el verdugo ¿No se dan cuenta de que el damnificado es Jesús Neira? Es para mear y no echar gota.

Me da igual que Neira sea facha, anarquista o de religión maradoniana, la verdad es que me importa un huevo de pato. Lo que no se puede permitir de ninguna manera es que se le insulte llegando a semejantes extremos. Es salvaje e inhumano.  Porque acertadamente o no, yo no voy a entrar a juzgar si hubo o no agresión, él sólo intentó defender a Violeta Santander, y lo único que consiguió fue estar en coma al borde de la muerte durante meses, y eso es injustificable por muchos argumentos que me quieran dar.

Pero como ya dije antes, si no hay muerto aquí paz y después gloria.

Sara Arias

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Una respuesta a “Cuchillo y Pisotón: «La víctima que convierten en verdugo»

  1. ¿Hay algo que se salve de esa emisora?