100 años de acceso libre a las universidades para la mujer

“S.M. el Rey, se ha servido disponer (…) que por los Jefes de los Establecimientos docentes se concedan, sin necesidad de consultar a la Superioridad, las inscripciones de matrícula en enseñanza oficial o no oficial solicitadas por las mujeres, siempre que se ajusten a las condiciones y reglas establecidas para cada clase y grupo de estudios. Madrid, 8 de Marzo de 1910”.

Estas fueron las palabras que se publicaron en La Gaceta de Madrid el 8 de marzo de hace cien años para dar la misma noticia y que servieron  para poner fin al hecho de que las alumnas que  quisieran cursar estudios oficiales y asistir a clase tuviesen que pedir un permiso especial a las autoridades académicas y se matriculasen sin más requisitos que los relativos a los estudios previos necesarios.

Un siglo después, las mujeres ya suponen el 60 por ciento de los licenciados universitarios, pero  las cifras no son tan favorables en los puestos de responsabilidad: el 36 por ciento son profesoras titulares y sólo el 15 por ciento ocupan cátedras, según los datos del Ministerio de Educación, recogidos por Europa Press.

LUNES O CUALQUIER OTRO DÍA

Día que amanece muy pronto.
y anochece, casi siempre,
demasiado tarde.
Cuando los sueños viven los mañanas
y los amaneceres tejen, se aligeran.
Hoy, como ayer, la tarea es honda.
No hay descanso para la mano blanca.
Aún no es tiempo de tañer los sueños
si sólo una de nosotras, una,
siente dolores antiguos en el alma.
No hay descanso, hay alertas.
Deseamos…
conquistarnos un yo que sea auténtico,
caminar erguidas sin temores,
poder cultivar el sentido del futuro
sin permisos, con alas.
Sentir que el corazón ama sin licencias…
Igual que tú, amigo, en cada hora.
Lunes de cada aurora
o día de mañana.
¡Al trabajo, amigas, que no hay fiesta
si la menor sombra de silencio
aún amenaza!
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Una respuesta a “100 años de acceso libre a las universidades para la mujer

  1. Chicas, justo acabamos de empezar el reto de no tener que celebrar estas efemérides.
    Pero, mientras ese día llega, disfrutemos de la posibilidad de estudiar, de aprender, de vivir el saber y de ser nosotras. Así, sin más añadidos. Al natural.