Cuchillo y Pisotón: «Un cielo de gentes maravillosas»

SaraComo ya sabéis he estado en Cuba la semana pasada. Si me tengo que quedar con algo del viaje sin duda es con La Habana, ¡menuda ciudad! Impresionante. Pero de entre todas las cosas que viví hay dos que me impactaron en especial.

Mi avión aterrizó un sábado a las ocho de la tarde, allí era de noche. Cuando llegué a mi hotel, después de dejar la maleta y respirar tranquila un poco de ese calor húmedo caribeño me fui a la ventana. Desde una de las terrazas del quinto piso del Habana Libre pude ver algo que me gustó muchísimo, el cielo. De hecho me pasé toda la noche diciendo a los demás, “¿habéis visto el cielo?”.

En Cuba el firmamento cae ante tus ojos. En España para ver las estrellas uno tiene que levantar la cabeza y girar el cuello hacia atrás para ver el manto de estrellas, en La Habana no. No era necesario porque el cielo se mostraba como un gran mural delante de los ojos.

Las estrellas estaban delante, sin más, como si alguien las hubiese colocado ahí para que no tuvieses la necesidad de echarte atrás para verlas. También en Varadero me volvió a pasar mientras me bañaba en plena madrugada en el mar. Alguien volvió a colocar el decorado para mí, para que lo pudiese disfrutar una vez más.

La última noche, mientras esperaba la luz del sol pude despedirme de él, pensando en la próxima vez que nos volveríamos a encontrar, esperando que fuese pronto.

A parte de ese impresionante cielo (aún no me puedo explicar cómo lo compartimos) hubo algo que también me encantó de la isla, y probablemente lo que más, la gente. Quiero volver mil y una veces sólo por ellos. Porque son una gente estupenda.

Risueños, alegres…no importaba que tuviesen casas medio derruidas o pocas cosas que ofrecer, estaban tranquilos y felices. Bailan en cualquier esquina, cantan en cualquier rincón… y eso es algo maravilloso, admirable.

Incluso para pedir limosna eran elegantes, y es que por mucho o poco dinero que uno tenga la dignidad es algo que se lleva impreso o no; y creo que ellos, de eso van sobrados.

Sara Arias

Anuncios

2 Respuestas a “Cuchillo y Pisotón: «Un cielo de gentes maravillosas»

  1. El cielo, esa utopía urbana.

  2. En esta época dependemos mucho de que vosotros, los nuevos periodistas, deis ese último espaldarazo necesario para exponer definitivamente las terrible realidad de banderas falsas. En cualquier caso, chicas, mucha suerte en vuestro futuro, y enhorabuena a la viajera por su aventura para traernos un cachito de la isla al blog.