Cuchillo y Pisotón: «La libertad de la inocencia»

SaraHacerse mayor significa hacerse cínico. Desde esta semana lo tengo claro; es inherente al ser humano, algo imposible de evitar. Cuando somos pequeños carecemos de esa picardía letal que tienen los adultos.

Tan sólo nos equivocábamos porque no sabíamos frenar el pico en determinados momentos. Los niños dicen lo que piensan sin tapujos. Y esto es lo que les pasó a dos de mis ídolos de Internet.

Dos pequeñuelos inocentes y con una verborrea deletérea. Lucía y “el niño que estaba cagando y descubre un incendio”, porque que sepamos este máquina no tiene nombre. Muchos grupos y páginas en Facebook ya les han hecho justicia; y yo, como fiel seguidora me he hecho fan.

El chaval se cubrió de gloria. El horrible programa de televisión española Gente realizó un reportaje a una familia que había sufrido un incendio en su casa (les encantaban los sucesos). El mayor de los hermanos (unos 6 años más o menos) describía con puntos y comas cómo se había percatado del fuego desde el baño. Su gran frase sin dudas es: “pues yo estaba cagando y…y…me limpié el culo…”etc.

Por otro lado tenemos desde hace poco tiempo a Lucía en nuestros corazones. En este caso fue La Sexta Noticias la encargada de estallar la bomba.  La cadena acudió al colegio Juan de Ocaña, en Móstoles a hacer un reportaje, explicando que 6 de cada 10 niños trabajarán en profesiones que aún no existen. Y allí estaba Lucía para dar fe de sus intenciones más oscuras.

Los periodistas preguntaban uno por uno a los infantes la mítica pregunta: ¿qué quieres ser de mayor?. Mientras unos decían bombero, profesora, etc…Lucía se explicó a gusto y dejó fluir sus más retorcidos planes. En respuesta a la pregunta, Lucía de Móstoles contestó: “veterinaria, y mi mayor deseo siempre ha sido que el colegio sea destruido por una bomba de destrucción”. Con dos cojones.

No sólo Lucía o el niño que descubrió un incendio desde el wáter son así. Todos los niños dicen lo que piensan, cómo y cuándo les da la gana. Eso lo envidio, quisiera ser una niña otra vez para poder volver a tener la sensación de poder decir en todo momento lo que uno piensa sin ser consciente de las repercusiones. Esa libertad que tan sólo da  la inocencia.

Por eso durante esta semana me voy a comportar así. En honor a ellos, se lo merecen.

Sara Arias

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2 Respuestas a “Cuchillo y Pisotón: «La libertad de la inocencia»

  1. Bendita inocencia… los niños de hoy los psicópatas del mañana. Jajaja!

  2. Tampoco es pa tanto!!! No exageremos, aunque, en mi opinión, con el paso del tiempo espabilan antes. Lo más triste es que también pierden más tempranamente esa inocencia característica sólo en ellos.